Seguro que has oído mucho acerca de la palabra Prãna. En clase de Yoga y meditación la usamos constantemente, para referirnos a la energía vital.

Es la energía que nos mueve, física, mental y emocionalmente. Nos mantiene en acción, la que nos permite vivir.

Conforme vivimos, vamos utilizando esa energía y nos vamos recargando de ella a través de la respiración, la comida, el descanso, la observación, la meditación, la relación con otras personas, prácticas de Yoga y otros ejercicios, paseos o cualquier contacto con la naturaleza, sesiones de reiki… en fin, todo es energía.

Desde este punto de vista, el Prãna recorre nuestro cuerpo físico y nos ayuda a movernos. También los pensamientos y las emociones son energía y se depositan en nuestro cuerpo físico o emocional.

A veces, sentimos molestias y dolores cuando permanecemos en la misma postura mucho tiempo porque no estamos movilizando esa energía y estamos impidiendo su libre fluir.

Con las emociones pasa lo mismo.

¿No te ha pasado no poder decir algo y sentir la garganta cerrada, ese nudo en la garganta cuando alguna emoción aflora y no la queremos dejar salir?

¿Y la mente? El poder de la mente... Si ella dice que no puede, no podrás. Por mucha energía que le pongas al intento. Porque hay más energía en ese "no" que en el propio intento. 

Así pues, la energía se mueve en nuestro cuerpo de forma orgánica e inconsciente. Así que cabe preguntarnos si podemos movilizar el prãna a voluntad para evitar esos estancamientos, dolores, molestias e impedimentos en los cuerpos físicos, mental y emocional.

La respuesta es: sí. 

¿Cómo es eso de mover la energía?

Lo primero es tomar conciencia de esa energía y sentirla. Hay personas que tienen mucha propiocepción o conciencia corporal y pueden percibir no sólo el estancamiento sino también cómo se mueve su energía.

Pero la mayoría de las personas no se han detenido a observar su propia energía más allá de sentir si tienen fuerzas o no para hacer cosas. 

No te preocupes si no tienes esa capacidad desarrollada todavía (porque sí, te digo que esto también se entrena). Te dejo este vídeo donde, de una forma muy sencilla, podrás tomar conciencia de tu propia energía y sentirla de una forma muy patente. 

¿Qué te ha parecido la experiencia?

vamos a moverla a voluntad.

Ahora te propongo una meditación guiada donde te invito a explorar el movimiento de la energía dentro de ti.

Nos valdremos de la respiración  ya que la respiración es puro Prãna. Es decir, a través de la conciencia de la respiración, del acto físico mismo, movilizaremos la energía a voluntad.

En esta ocasión haremos un recorrido energético (también se le llama respiración y meditación psíquica) observando primero la respiración y, si es posible, visualizando el movimiento de la respiración desde la raíz hasta la coronilla y de vuelta.

No te preocupes si no puedes visualizar, también puedes intencionar ese movimiento o enfocarte en la respiración para que lo movilice aunque no lo percibas.

Duración: 10'

Si te quedas con ganas de más, te recomiendo esta Meditación Psíquica para Movilizar el Prãna de 30 minutos. Es una maravilla.

Cuéntame en comentarios cómo te ha ido.

PD: Si te interesa la meditación, mándame un mensaje a namaste@titileku.com y cuéntame lo que necesitas.  Tienes a tu disposición varios mini cursos de aproximación a la meditación y técnicas para meditar. 

Y el último miércoles de mes, meditamos juntas online.