Todas hemos tenido la experiencia de oler esencias y sentir cambios de humor. Nos vienen recuerdos o sensaciones placenteras, nos transportamos por un momento a algún lugar... Sentimos bienestar.

Eso sólo oliendo.

Imagina que esas esencias entran en tu cuerpo como gotas de lluvia.

la puerta de acceso de las esencias en ti

La columna vertebral es el espacio por donde el sistema nervioso envía la información de activarse o relajarse.

Junto a ella, diversos grupos de músculos la sostienen en su camino ascendente. Músculos que tienen la particularidad de moverse en diferentes direcciones: la flexión, extensión, rotación o torsión.

Por otro lado, los sistemas circulatorio, nervioso, inmunitario, respiratorio, linfático y excretor, se sitúan en una o varias partes en torno a este eje.

A su vez, en la espalda colocamos la mayoría de las tensiones cotidianas. Mantenemos posturas sostenidas o forzadas, asuntos pendientes, problemas o cosas que no queremos ver. Se van acumulando tensiones físicas creándose músculos contracturados o apelotonados.

Y al final, vamos llenando una mochila emocional cuyo peso acaba repercutiendo en nuestro cuerpo físico. Pero también en el mental, al ser temas que constantemente cargamos.

De este modo, podemos ver que la espalda y la columna vertebral son la puerta de oro para que, en un masaje con esencias, éstas penetren en el cuerpo y entreguen sus propiedades hasta la última célula.

El masaje de gotas de lluvia

En esta técnica de masaje, se tienen en cuenta el cuerpo físico, el mental y el emocional.

El masaje lleva ese nombre porque usa esencias que se van depositando como gotas de lluvia en la espalda, en un orden determinado.

El aceite que se usa después para el masaje manual también contiene esas esencias y algunas más que completan los beneficios.

Los efectos son diferentes en cada persona porque depende de las capas emocionales que estén listas para liberarse. Pero, por supuesto, al ser un masaje, siempre existe una sensación de bienestar.

Las esencias que se utilizan son las siguientes:

  • Eucalipto: bactericida, viricida y antiinflamatorio.
  • Romero: antimicrobiano.
  • Lavanda: calmante del sistema nervioso, pero también actúa como analgésico, antiséptico, cicatrizante, hipotenso, expectorante, antirreumática entre muchas otras propiedades. Por eso, es una de las esencias más populares y conocidas.
  • Arbol de Té: analgésico y antiinflamatorio parecido al de los corticoides. Excelente para huesos y articulaciones. También se usa como microbicida.
  • Limón: A nivel mental-emocional es ansiolítico y antidepresivo. A nivel físico, antimicrobiano y antiséptico y mejora el sistema inmunitario.
  • Salvia: el aceite esencial de la mujer por antonomasia, por sus efectos en el sistema hormonal. Pero también es una esencia antiinflamatoria, antiespasmódica, relajante y antidepresiva.
  • Bergamota. antidepresivo, libera la tensión nerviosa y estimula la circulación.

Es interesante ver cómo parece que algunas propiedades se repiten, pero cada aceite esencial actúa en un nivel diferente de profundidad.

Solo olerlos directamente o usarlos como aliados en brisas, cojines de semillas o difusores, permiten ese cambio a nivel físico-mental- emocional.

Anímate a experimentarlo

Imagina lo que puede ser con un masaje, que de por sí ya libera la tensión muscular y abre el campo para la magia de los aceites esenciales.

Por supuesto, la disposición amorosa de la terapeuta, también tiene su efecto en una sensación total de bienestar.

Om shanti.

Cristina.

Pd. Este tipo de masaje fue creado por Gary Young en los '70.