«Me siento perdida» es una frase que estoy oyendo últimamente por todos lados. 

«Me siento perdida, desorientada, desconectada, el tiempo ha pasado y no sé cuándo ha sido, no sé qué hacer en verano, no sé a dónde ir…»


Si alguna vez has tenido una jaula con pájaros, sabrás que cuando abres la puerta el ave no sale inmediatamente. No. Se queda ahí, mirando, sabiendo que algo ha cambiado, que puede salir, que podría liberarse de los barrotes…
Pero no sabe qué hay fuera. Hay peligros, hay incertidumbre… Una vez que ha entendido el cambio y la oportunidad y que ha reconectado con su instinto vuelve a salir. Aún sabiendo que le pueden suceder cosas. 

Así me siento, así nos sentimos. De pronto podemos salir, pero no nos da mucha confianza.
Sabemos que todavía hay un peligro que no vemos. 
La conciencia de la vulnerabilidad.
El temor a que algo pase y se lleve de repente a los míos.
La pena de sentir que no hay despedida.
El no saber cómo defenderte.
El temor hacia los demás.
La desconfianza y la molestia con «el otro» porque no se cuida. 
Pasamos de saber lo que teníamos que hacer – quedarnos en casa- a de repente ser responsables de nuestro destino: «me cuido, te cuido». 
Salir de casa, de la jaula, es salir a un mundo desconocido, nuevo, de convivencia diferente, y de desarraigo. 

¿Cómo reconectar con el instinto? ¿Cómo recuperar la confianza?

Yo busco realizar prácticas conectoras: mover la energía a través del baile, sentir mi naturaleza, abrazar un árbol, caminar entre flores, sentir el peso del cuerpo en los pies, meditar caminando, hacer asanas de equilibrio, hacerme auto-reiki, reconocer mis miedos, cantar desde el alma, comer con los ojos cerrados para que las cosas se hagan más deliciosas, abrazarme, escuchar los mensajes de mis guías, equilibrar mis energías, respetar mis tiempos, leer las señales,  no exigirme demasiado, charlar en buena compañía, abrirme al mundo. 

Aceptar y vivir en esta nueva realidad. 

Y tú, ¿Cómo lo estás viviendo?  ¿Sientes que estás volviendo a ti?

Te abrazo. 

Titijal,

PD. Recuerda que también puedes contármelo en persona mientras te hago un masaje, un reiki,  leemos tus registros, meditamos o hacemos juntas una clase de Yoga con muchos equilibrios.

Junio 2020.

Titileku, Yoga, Meditación, Reiki, lectura de registros Akáshicos y Masajes.

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