En la entrada anterior, te hablaba de Svadhyaya, el autoconocimiento. Y hoy te hablo de Sakshi, la conciencia testigo, la mirada interna sin juicio. La visión desde fuera.
Nos es fácil observar a las personas, ver sus características, definirlas e incluso mantener una opinión sobre ellas.
También tenemos nuestros propios juicios hacia nuestra persona en función de quiénes somos. Esa definición de "quién soy" va relacionada con la identidad que nos colocan o nos colocamos en la vida. Nos definimos en relación con el sexo biológico, la identidad, la profesión, escala social, el estado civil, el carácter, la personalidad, el ocio, etc.
En todas estas definiciones nos falta la mirada interna. Ver con los ojos del intelecto (Buddhi) que discrimina y discierne, que nos da ese conocimiento certero.
No somos conscientes de cuántas etiquetas nos hemos colocado para definirnos. Y al mirar hacia dentro (en terapia, en meditación o charlando abiertamente con amigos, por ejemplo) desde la mirada de Buddhi nos damos cuenta de que tenemos muchos pensamientos y actitudes automáticas y no habíamos caído en cuenta de ello.
Al colocar la mirada interna, nos damos cuenta de cuánto hacemos sin ser conscientes y cómo esa "inconsciencia" nos ha llevado a espacios en los que quizá no queríamos estar, o a acciones que no hemos "controlado".
La mirada interna nos ayuda a indagar sobre todas las capas que nos cubren y que nos hemos puesto o nos hemos dejado poner. Y no solo eso; nos hemos creído que somos así de verdad. A veces sentimos cierta incomodidad, como que no somos así pero como lo hemos sido siempre, pues cuesta hacer el cambio o sacar esa faceta de lo que realmente somos.
Algunas cosas quizá sean más acordes contigo que otras, claro, pero ¿te has planteado alguna vez cuánto de lo que "eres" es realmente coherente con tu ser interno?
Sakshi, La conciencia testigo desde fuera
Aquí encontramos otra mirada. Va mas allá de la autoindagación que mencionaba antes.
Es una mirada que observa con neutralidad, la mirada que ve y comprende pero sin juicio.
Esa visión desde fuera, como cuando estás viendo la tele en modo automático sin escuchar o cuando estás en Babia. Cuando estás con tanto cansancio que necesitas dejar de pensar y te pones en modo encefalograma plano. Y no sabes dónde has estado aunque has estado pensando. Es casi lo mismo pero sin pensar, sin divagar.
Una mente con conciencia del ser, deja de lado al Yo y sus temas. Y se convierte en Sakshi o la conciencia testigo. Como su nombre indica es una conciencia que observa, que es testigo de lo que sucede pero no interviene.
Es ese estado de contemplación en el cual simplemente estamos, o más bien, simplemente somos.
Ya no está la mente comentando, diciendo, criticando o alabando. La mente está pero no la atendemos. Esta mirada es amplia y completa. Una mirada limpia.
Siento que es más fácil explicarlo a través de un ejemplo o una vivencia. Así que te comparto este vídeo que forma parte del Curso online "Ciclo de meditación" en el cual, en solo 7 minutos verás la diferencia en la observación.
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