Cuando empezamos a meditar, una de las cosas que más nos cuesta es mantener la atención hacia dentro. Tenemos los sentidos alerta y estamos atentas a lo exterior.

Hemos aprendido en las anteriores entradas cómo la respiración puede ser un ancla para llevar nuestra atención hacia el interior y poder permanecer en un estado de contemplación similar al que mantenemos cuando meditamos. 

Si quieres verlas aquí tienes las dos entradas anteriores.

La respiración como eje en la meditación

Anclar la mente a través de la respiración

El uso de un soporte como es la respiración, nos ayuda a adentrarnos en la meditación; es muy útil tanto estés empezando como si no.

Aunque llevo mucho tiempo practicando, hay veces en que no me concentro bien y me encuentro dispersa. Entonces hago una respiración honda y profunda, como para sacudirme la distracción y eso me ayuda a volver a lo que estaba. Siento que la respiración es muy buena herramienta para meditar. 

Sin embargo, quedarnos en la herramienta nos aleja de la meditación en sí.  Es importante practicar mucho para poder ir dejando la respiración o las técnicas a un lado y adentrarnos en el maravilloso mundo del espacio infinito de meditación.  

No hay que tener prisa.

Por eso te propongo que si las anteriores meditaciones te están sirviendo, seas constante y mantengas la práctica hasta que ya no sientas la necesidad de quedarte observando y quieras avanzar un poquito más. 

un paso más en la meditación.

En la meditación hay varios pasos que no son siempre lineales. A veces entramos rápido en la meditación (Dhyana) y otras veces nos quedamos entrando y saliendo entre los pensamientos, la concentración y la respiración.

Recuerda que eso es normal, ir entrando y saliendo de la meditación. Porque controlar la mente es un trabajo de largo recorrido. 

Tente paciencia y no te exijas lo que no puede ser en este momento. 

En esta ocasión vamos a ir buscando el estado de Pratyahara, la liberación de los sentidos. Es la puerta hacia la concentración total y la meditación plena. 

Sin embargo, es un paso muy importante en sí ya que nos permite olvidar la racionalización y estimular los sentidos, ver lo que podemos explorar y observar esas capas que nos cubren y nos mantienen alejados de quienes somos. Es un espacio desde donde puedes indagar. 

Ya profundizaré en este tema más adelante. 

te propongo esta meditación para liberar los sentidos.

Primero observaremos la respiración, los sonidos externos y después iremos dejando de conectar con los sentidos (la escucha, el tacto, el olfato, la vista, la respiración) para adentrarnos en la observación de la vibración en Anahata Chakra, el espacio del corazón.

Es otro ancla pero nos permitirá conectar con las emociones y sentimientos que están depositados ahí.  

Liberar los sentidos para encontrarte dentro.

Abrazar lo que aflore y observar lo que hay. Atención plena a tu interior, a las capas que rodean a tu ser. 

Espero que la disfrutes y cuéntame en comentarios cómo te ha ido, si has tenido alguna dificultad. 

Y recuerda también que si estás a gusto,  aunque se termine la meditación, puedes permanecer ahí todo el tiempo que quieras. 

Duración: 14:05

PD. Si te interesa la meditación pero no puedes venir o no estás en Madrid, el tercer miércoles de cada mes realizamos una meditación online. 

También puedes enviarme un mensaje a namaste@titileku.com y organizamos lo que necesites. 

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