Tapas significa “fuego”. 

Me encanta el fuego. ¿No te ha pasado quedarte mirando el fuego de una hoguera o una chimenea, como si te hipnotizara? Así hace el fuego, limpia, trasmuta, hipnotiza.  

En meditación usamos una técnica de purificación mental a través de la contemplación de una vela (tratakay al finalizar la mente está más liberada. Es como si hubiéramos echado a la llama los pensamientos ruidosos o las preocupaciones.  

Así sucede cuando practicamos este Niyama (acción a promover); que quemamos todo aquellosuperfluo en la vida. Tapas, es el fuego que quema todas las impurezas, todo lo sobrante, con el fin de encontrar realmente tu esencia.  

El fuego cambia la estructura y trasmuta, ayuda al cambio y la reconversión. Como las mariposas que nacen de ser un gusano, un capullo y después salen a volar. 

Practicar conscientemente Tapas es una oportunidad de re-conocerte, deconstruirte, para volverte a crear de forma amorosa (Ahimsa), más libre, más integrado (satya), con más autenticidad(asteya), empleando la energía suficiente y enfocada (brahmacharya), sin apegos (Aparigraha), de manera pura (saucha) y con alegría (Santosha

TAPAS Y LA AUSTERIDAD.

Para practicar Tapas, respiramos, avivamos ese fuego y quitamos lo que recubre y bloquea nuestra esencia más pura. Es por eso que Tapas también se relaciona con la austeridad. Quizá la palabra austeridad nos remita inconscientemente a crisis económica, apretarse el cinturón, restricción y sufrimiento. 

Pero no es eso así, sino que quitarnos lo superfluo, lo innecesario. Tú sabes lo qué es innecesario para ti. No se trata solo de lo material, sino de lo energético, lo emocional o lo relacional entre otros… 

No se trata de quedase «sin nada» sino simplemente con lo suficiente.

TAPAS Y EL AUTOCONOCIMIENTO

Para saber lo que no te conviene, lo que te sobra o lo tóxico -término que está muy de moda- es importante conocerse. Si no sabes quién eres, no sabes qué es lo que necesitas. 

A veces, hay que quitar lo que no necesitamos para saber quiénes somos. Parece una paradoja. 

Pero no lo es. 

Lo que no te gusta es un sentir. Aunque no estés tan conectada/o contigo, sabes lo que no te gusta. Reflexionando sobre eso, puedes ver qué cosas hay en tu vida que por inercia te acompañan, pero realmente al observarlas te das cuenta de que no te gustan. 

Por ejemplo, relaciones personales que no sientes que te aporten nada (amistad, amor, entretenimiento, bienestar). 

Por ejemplo, obligaciones, compromisos o situaciones en las que te metes/ meten sin querer…

Reflexiona….

TAPAS Y LA DISCIPLINA

También esta palabra suena dura. Cambiemos «disciplina» por «compromiso»: contigo y con tu plan. 

Necesitas voluntad y esa cierta disciplina para no aflojar por el camino. 

Los cambios -eliminar lo superfluo o innecesario- exigen mucha energía y seguir día a día unos pasos. Los cambios pueden darnos miedo y nos volvemos conservadoras -«si tampoco estoy tan mal…»-.  

De pronto, dejamos de recorrer el camino. 

Pero al cabo del tiempo, la incomodidad vuelve y así sucesivamente hasta que vas emprendiendo el  camino paso a paso. A veces podemos hacer etapas en el camino y descansar, pero sabiendo que nuestra alma nos pedirá seguir recorriéndolo. Ese es el compromiso, liberarte de lo que no es tuyo, lo que no te aporta, para ir más adentro y comprometerte contigo, con tu esencia. 

¿COMO LO PUEDO PONER EN PRÁCTICA?

No siempre es fácil saber hacia dónde queremos ir o cómo hacer el cambio, pero sí es fácil saber lo que NO se quiere en la vida. 

No se trata de hacer grandes cambios, sino más bien comenzar por pequeñas modificaciones que comiencen el cambio de transformación. Puede ser que necesites cambiar algún hábito de alimentación, eliminar algún hábito nocivo (como fumar o beber alcohol en exceso), modificar pensamientos negativos hacia ti, revisar qué cargas del pasado te acompañan y ya no son vigentes, añadir algún nuevo deporte o dedicarte más a tus hobbies…

Además de quererlo, hace falta poner en práctica el autoconocimiento, la austeridad y el compromiso para  ser constante. Activar el fuego que purifica y trasmuta e iniciar esta hermosa transformación. Dejar atrás la queja, el drama, las culpas a otras personas y avanzar con lo que se tiene y ser consecuente con ello. Desprenderte de lastres y de capas que bloquean y hacen tu ser más rígido, cambiando la pesadez por liviandad, la pereza en acción y la actitud de renovarse y brotar como las flores de primavera. 

Todo con esa alegría y contentamiento de santosha, gozar del cambio, de la experiencia del ser. 

Encontrarás un ser maravilloso. 

Titileku, Yoga, Meditación, Reiki, lectura de registros Akáshicos y Masajes.

Suscríbete para recibir...

Perfecto, ya estás sucrit@.